Basilea (Basel) es una de las ciudades suizas más fáciles de recordar porque reúne varias identidades en un solo lugar. Está situada sobre el Rin, muy cerca de Francia y Alemania, y forma parte de una región donde la frontera se cruza con naturalidad en la vida diaria. No se siente como una ciudad interior cualquiera, sino como un punto de contacto constante entre Suiza y sus vecinos.
Al mismo tiempo, Basilea es uno de los grandes centros farmacéuticos del país gracias a empresas como Roche y Novartis. También tiene una visibilidad cultural desproporcionada por eventos como Art Basel, que la convierten en un nombre conocido mucho más allá del tamaño de la ciudad. Por eso conviene recordarla como ciudad fronteriza, ciudad del Rin, ciudad farmacéutica y ciudad cultural a la vez.
