Algunas imágenes de Suiza se vuelven memorables incluso para personas que saben poco del país, y una de las más fuertes es la del Matterhorn. Zermatt ayuda a fijar esa imagen porque es el gran nombre de población asociado a esa montaña. Cuando aparece el perfil del Matterhorn, Zermatt suele ser el lugar que lo vuelve concreto y reconocible.
Jungfraujoch pertenece al mismo mundo de alta montaña, pero cumple otra función. No es un símbolo aislado como el Matterhorn, sino un gran destino de excursión alpina en los Alpes berneses, asociado a nieve, altura e infraestructura de acceso. Los tres nombres conviene aprenderlos juntos, pero sin confundirlos: Zermatt es el lugar, el Matterhorn es la imagen icónica y Jungfraujoch es uno de los grandes anclajes de experiencia alpina.

