La infraestructura suiza no se entiende bien si se olvida la geografía. Montañas, valles y barreras alpinas obligan a resolver problemas reales de conexión territorial. Por eso túneles, pasos y obras de ingeniería no son simples detalles técnicos, sino parte central de cómo el país se mantiene unido.
El ejemplo más fuerte es el túnel de base del Gotardo (Gotthard-Basistunnel). Su longitud y profundidad lo convierten en un gran anclaje de la infraestructura moderna suiza. Más importante aún, muestra cómo el país transforma un obstáculo geográfico en una red de conexión cotidiana y europea.
