El turismo es una de las realidades centrales de la Venecia contemporánea. Los grandes flujos de visitantes influyen en las calles, en muchos comercios y en la imagen internacional con la que la ciudad circula por el mundo.
Venecia mantiene escuelas, trabajo, trayectos cotidianos y vida residencial. Su realidad contemporánea depende de la convivencia entre una presión turística muy intensa y una vida urbana que sigue necesitando continuidad diaria, sostenida por residentes de perfiles sociales y orígenes diversos dentro del conjunto municipal.
