Algunas fronteras suizas se vuelven más fáciles de reconocer cuando se relacionan con ciudades y regiones concretas. Basilea (Basel), Ginebra (Genève) y Ticino miran cada una hacia un país vecino distinto, mientras que Biel/Bienne está marcada por una frontera lingüística interna dentro de Suiza.

Basilea es una ciudad fronteriza trinacional cerca de Francia y Alemania (Deutschland), y el entorno urbano de Ginebra está muy ligado a Francia. Ticino mira hacia Italia al otro lado del sur de los Alpes, mientras que Biel/Bienne destaca porque pertenece a la frontera lingüística entre el alemán y el francés dentro de Suiza.