Venecia fue también una gran ciudad del libro y de la imprenta. Su papel editorial hizo circular textos y ediciones por buena parte de Europa y convirtió a la ciudad en un centro importante de publicación y lectura.
En ese mundo destaca Aldo Manuzio, un impresor y editor famoso por sus ediciones de autores clásicos y por difundir libros de formato pequeño más fáciles de transportar y leer. También sobresale Elena Lucrezia Cornaro Piscopia, conocida por ser una de las primeras mujeres en obtener un doctorado universitario.
