La crisis del Sonderbund fue el conflicto político que preparó directamente la Suiza moderna. El Sonderbund era una alianza separada de cantones católicos, y su existencia mostraba hasta qué punto seguía abierta la disputa sobre el equilibrio entre los cantones y el conjunto del país.
La guerra fue breve, pero sus consecuencias fueron grandes. La derrota del Sonderbund hizo mucho más difícil mantener una Confederación débil como solución duradera. Por eso este episodio importa tanto: no por su duración, sino porque despejó el camino hacia la reorganización federal de 1848.
