Los orígenes de la antigua Confederación no se entienden solo por símbolos, sino también por geografía. La Suiza central ocupaba una posición valiosa porque controlaba rutas alpinas importantes, y entre ellas destacó con el tiempo la del San Gotardo (St. Gotthard). Esa conexión ayudó a dar peso estratégico a la región dentro de Europa.
En este mismo mundo aparece Guillermo Tell. Su figura importa mucho en la memoria política suiza, pero no debe presentarse como si fuera una prueba directa de historia estatal moderna. Conviene recordarlo como parte de la tradición fundacional y de la cultura política del país, no como un dato simple y cerrado del mismo nivel que una constitución o un tratado.
