La Suiza contemporánea no se entiende solo por neutralidad o por recuerdos del siglo XIX. Después de la Segunda Guerra Mundial, el país quedó muy asociado a prosperidad, estabilidad y alto nivel de vida. Al mismo tiempo, la inmigración pasó a formar parte de la historia moderna suiza, y hoy ayuda a explicar por qué una parte importante de la población residente tiene origen extranjero.
Esa Suiza moderna también se volvió una economía de servicios, conocimiento e innovación. Albert Einstein aporta aquí un anclaje famoso porque desarrolló la relatividad mientras trabajaba en Berna, y centros como ETH Zürich y EPFL ayudan a fijar el prestigio científico y técnico del país. Junto a esto, hay dos hitos cívicos y políticos que conviene recordar: el voto federal femenino en 1971 y la creación del cantón del Jura en 1979.
| Anclaje moderno | Idea clave |
|---|---|
| Prosperidad de posguerra | Estabilidad y alto nivel de vida |
| Inmigración | Parte interna de la historia moderna suiza |
| ETH Zürich y EPFL | Prestigio científico y técnico |
| 1971 | Derecho de voto federal para las mujeres |
| 1979 | Creación del cantón del Jura |
